Territorios del cine en Michoacán

Desde la primera proyección de cine en Morelia, un domingo de junio de 1899 en el Teatro Ocampo, el Séptimo Arte no ha dejado de estar presente en nuestro territorio, y su tradición tiene referencias como los Hermanos Alva, Miguel Contreras o bien, el recuerdo de las divas de otras épocas.

Michoacán, las rutas del cine

*Con la colaboración de Alejandro Cervantes

En Michoacán se han filmado películas clásicas como Rosenda (Dir. Julio Bracho, 1948), ¡Qué lindo es Michoacán! (Dir. Ismael Rodríguez, 1948), o Rough Magic (Dir. Clare People, 1995). Por las calles de Morelia caminaron las actrices de Hollywood en la diáspora de la Segunda Guerra Mundial y, directores como Henry King recorrieron la geografía local en busca de la escena perfecta.

Morelia festiva. La primera película rodada en Michoacán fue probablemente la del 16 de septiembre de 1908, cuando los Hermanos Alva filmaron las “Fiestas Patrias en Morelia”, una larga toma de un desfile cívico en honor a la Independencia.

Pionero. Miguel Contreras Torres co-dirigió con Rafael Bermúdez su primer rodaje, El Caporal, en escenarios de Morelia, Uruapan y Queréndaro hacia 1929; un año después repitió con De raza azteca, en colaboración con Guillermo Calles.

La Plaza.  En 1941, la entonces Plaza Monumental fue telón para Blood and Sand (Dir. Rouben Mamoulian, 1941) un drama protagonizado por Rita Hayworth, Tyrone Power y Anthony Quinn.

Otra Morelia. En The Sun Also Rise (Dir. Henry King 1957), historia original de E. Hemingway, protagonizada por Ava Gardner, Tyrone Power y Errol Flynn, Morelia sale, pero como Pamplona, durante los Sanfermines; pueden observarse los portales del Centro Histórico y los jardines, de una fronda ya perdida.

Sitios de ciudad. Quizá la película que más claramente retrata a la ciudad anterior sea Amar fue su pecado (Dir. Rogelio A. González, 1951) donde, en riguroso blanco y negro, aparecen Las Tarascas, el Acueducto, los portales del Centro Histórico, la Catedral, la fachada del Colegio de San Nicolás y, por supuesto, una avenida Madero mediada por un pabellón con palmeras.

Oeste. En la hoy zona conurbada de Morelia y Tarímbaro, se filmó The Bravados (Henry King, 1958), un western protagonizado por Gregory Peck, Joan Collins y Stephen Boyd.

Pátzcuaro

Imprescindible. En Maclovia (Dir. Emilio Fernández, 1948) Michoacán es descrito como “un rincón de ensueño y de poesía”, y la Isla de Janitzio, es retratada por Gabriel Figueroa no sólo de forma exquisita, sino como un marco imprescindible para la historia de amor entre dos indígenas “tarascos”, quienes se debaten entre la tradición, no siempre justa, y la presencia de los otros, que resulta funesta.

De personaje. En 1969, la antigua ciudad de los uacúsecha fue sede de algunas escenas de una nueva versión de Pito Pérez (Dir. Roberto Gavaldón), interpretada por Ignacio López Tarso, y donde se incluye una secuencia en el cerro El Estribo, así como algunos otros retazos del territorio estatal.

 Uruapan

Ficción histórica. Captain from Castile (Dir. Henry King, 1947), que narra la historia de un caballero enrolado con Hernán Cortés en la cruenta conquista de México, tiene a Morelia, Uruapan y probablemente Nuevo Parangaricutiro (pues aparece el Paricutín) en sus escenarios de rodaje.

Santa Clara del Cobre

Pito Pérez. La primera versión cinematográfica del personaje de José Rubén Romero la filmó el propio Miguel Contreras Torres, en 1943, en los Estudios Azteca y sitios diversos de la entidad.

Meseta Purépecha

La película “Lucifer”,  co-producción México- Bélgica, bajo la dirección del belga Gust Van Den Berghe fue filmada en locaciones de Angahuan y Zirahuén. Los habitantes de estas comunidades indígenas se vuelven partícipes de la historia, como es el caso de Juan Bravo Lázaro, reconocida cocinera tradicional.

 

La costa

Cine reciente. En años más próximos, Amar a morir (Dir. Fernando Lebrija, 2009) fue rodada en La Ticla y otras playas del municipio de Aquila, con su mezcla de tradiciones indígenas y deportes extremos, para contar el encuentro y caída de un joven heredero.

Michoacanos en el cine

Hermanos Alva (Morelia). Carlos, Eduardo, Guillermo y Salvador Alva fueron iniciadores del cinematógrafo en la entidad, referente obligado para la historia del cine mexicano; se les reconoce por sus aportaciones al cine nacionalista, y su primera valoración visual de la Revolución Mexicana.

Miguel Contreras Torres (Morelia, 1899). Hijo de terratenientes, seguidor de Venustiano Carranza y luego actor informal en Hollywood, Contreras fue pionero del cine en México. Director, productor, guionista y actor, hizo una fructífera carrera con el cine mudo nacional e incluso inauguró el cine sonoro, con El águila y el nopal, de 1929.

Stella Inda (Pátzcuaro, 1917) actriz de filmes como Los Olvidados, La Fuga, o El rebozo de Soledad, a quien Alejandro Cervantes le confiere una “ruptura con lo políticamente correcto” al evadir las directrices edificadas por la moral de su tiempo.

Fernando Méndez (Zamora, 1908-1966), hacedor de cine de horror durante las décadas de 1940 y 1950, cuando destacó con cintas como El Suavecito (1950) y El Vampiro (1957).

Jorge Arriaga (Morelia, 1915). Actor durante la Época de Oro, se le recuerda por su papel de villano en las películas de Ismael Rodríguez, Nosotros los pobres (1948) y Ustedes los ricos (1948), donde interpreta al infame tuerto homicida cuyo grito de: “¡Pepe el Toro es inocente!”, todavía resuena en el imaginario nacional.

Fanny Cano (Huetamo, 1944). Femme fatale en la pantalla, recordada por sus papeles en las telenovelas La mentira, Rubí, y Yesenia, todas escritas por Yolanda Vargas Dulché. Fue también una prolífica actriz de cine y productora de filmes como Una mujer honesta (1969), Las cautivas (1971) y Victoria (1972).

 Julio Alemán (Morelia, 1933). Debutó en el cine con El Zarco; inconfundible como “El tunco Maclovio”, participó en cerca  de 150 películas.

Damián Alcázar (Jiquilpan, 1953). El actor mexicano con más premios Ariel en su trayectoria –cinco, sólo por los protagónicos–. Ha aportado su talento en películas denotadas del cine nacional contemporáneo, entre ellas los filmes de Luis Estrada Ley de Herodes, Un mundo maravilloso, El Infierno, La dictadura perfecta) y de Carlos Bolado (Bajo California).

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