Mujeres michoacanas Avances e inercias

En pos de la equidad, una perspectiva estadística

Hoy día, las mujeres michoacanas están dirigiendo hogares, avanzando en la academia y tomando cada vez más posiciones políticas; también son más independientes en términos económicos y se toman más tiempo para casarse o tener hijos.

Como madres trabajan más, pero todavía ganan menos que los varones; la pobreza les afecta con mayor severidad y muchas de ellas enfrentan un fenómeno terrible: la violencia de género.

El panorama de las michoacanas es diverso, pero también quizá alentador; ellas, como las mexicanas en general, ejercen con las prácticas cotidianas un cambio de mentalidad con respecto a las tradiciones que siguieron sus madres y sus abuelas.

Ahora no tienen seis o siete hijos  como en 1960, sino dos; hay leyes que las respaldan y las protegen y en teoría no hay escalón que no puedan ascender. Por primera vez, parecieran tener oportunidades similares a las de sus congéneres los varones.

Un repaso estadístico

Son menos. La tendencia de más mujeres que hombres en Michoacán se revierte; entre 2004 y 2014 el Índice de Feminidad (IF) bajó 1.6 por ciento, y ahora hay 107 féminas por cada 100 varones.

Viven más. Una michoacana promedio vive hoy cuatro meses más que en 2002, es decir: 77 años, seis más que los hombres.

Estudian más. En 1970, sólo el 64.4 por ciento de las michoacanas sabían leer y escribir; ahora, las niñas superan en 9.3 por ciento a los niños en este renglón.

Tienen rezago. Todavía en 2010 eran el 41.1 por ciento de la población alfabeta, cifra menor si consideramos que el IF es de 107 por ciento.

Son académicas. Sólo en las licenciaturas y el posgrado superan a sus congéneres: en 3.4 puntos en éste último.

Pocos hijos. Todavía en el año 2000, tenían tres hijos promedio; hoy sólo registran 2.3.

Trabajan. Actualmente unas 25 mil michoacanas están buscando empleo, y poco más de un millón está laborando.

Sin sueldo. Casi 90 por ciento del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado lo hacen mujeres. Un dato: equivalía al 24.2 por ciento del PIB nacional en 2014, unos 4 mil billones de pesos.

Ganan menos. Por igual trabajo, un varón con primaria incompleta gana 16.7 pesos por hora; una mujer, 15 pesos.

O ganan más. En el renglón “servicios personales” ganan 11.9 por ciento más que los varones.

Más activas. Su participación económica ha aumentado desde 1970, cuando era de 17.6 por ciento, a 33.3 por ciento hasta 2010; siguen por debajo de la media masculina.

Trabajan con hijos. Una madre soltera trabaja aproximadamente 41 horas semanales; cinco más que las emparejadas. Hasta 2010, 80 por ciento no tenía servicio de guardería

La mayoría de mujeres sobre hombres no se da hasta después de los 20 años de edad, cuando aumenta gradualmente. Así, para el rango de 80 años y más, hay 123.5 mujeres por cada 100 hombres.

Dirigen hogares. En cinco años los hogares con jefas de familia aumentaron 30 por ciento; hasta 2015, eran 332 mil 535; esto es, 31 por ciento de los hogares michoacanos. 

Viven solas. Uno de cada cinco hogares encabezados por una mujer es unipersonal.

Paridad y política

Las modificaciones constitucionales de 1953, que reconocieron el derecho femenino a votar y ser votado a puestos de elección popular, abrieron el camino para la participación política de las mujeres.

Actualmente éstas dirigen el 39.5 por ciento de las Secretarías, Coordinaciones y Direcciones del Gobierno del Estado de Michoacán.  Ocupan también, 17 de las 40 curules del Congreso local; esto es, 42.5 por ciento de las mismas, 25 por ciento más que en la legislatura anterior.

Empero, representan el 3.5  por ciento de los alcaldes (113) en el estado, por lo que hay un retroceso sobre el periodo anterior, cuando ocupaban dicho cargo en un 7.1 por ciento.

Violencia de género

La victimización de las mujeres es un fenómeno que toca a todo el país, y que en Michoacán se considera un reto prioritario para la planeación y ejercicio de las políticas públicas encabezadas por el gobernador Silvano Aureoles Conejo.

Y es que una de cada tres michoacanas sufre violencia por parte de su pareja, y 45 de cada 100 ha padecido eventos violentos. Ellas son, en 84 de cada 100 casos, víctimas de los llamados “otros delitos” que incluyen secuestro; así como violación,  hostigamiento y otras transgresiones sexuales.

Estos fenómenos tocan al grueso de las michoacanas: solteras, en pareja, viudas o divorciadas, no son privativos de las clases populares ni de las féminas sin instrucción; como tampoco de las zonas rurales o urbanas, aunque hay mayor incidencia de delitos sexuales en el medio urbano, y son más comunes los ataques violentos para las mujeres económicamente activas.

Hay constantes: las agresiones son más graves en la vía pública; la violencia es a menudo obra de hombres cercanos a ellas y ésta disminuye conforme tienen más edad.

La cuestión, es que se trata de un fenómeno oculto: sólo 6.2 por ciento de las casadas o unidas denuncia violencia (sexual, económica o emocional); Michoacán ocupa el 4° lugar nacional de la no denuncia.

Por ello es tan “importante alzar la voz para cambiar las cosas”, como expresó Fabiola Alanís Sámano, secretaria de Igualdad Sustantiva.

Apoyo solidario con Palabra de Mujer

En 2014, más de 25 mil mujeres en Michoacán buscaban incorporarse a alguna actividad económica.

En los últimos cinco años, el número de mujeres jefas de familia incrementó 3.8 por ciento en Michoacán, de tal manera que según registros del INEGI, en 2015 un total de 332 mil 535 hogares (27.9 por ciento) tenían como sostén principal a una mujer. El evidente cambio del rol femenino plantea a las autoridades de Gobierno grandes retos en materia de diseño e implementación de políticas públicas que potencialicen la capacidad productiva y fortalezcan la autonomía económica de este sector de la población.

El Gobierno del Estado propone como respuesta a ese reto el programa Palabra de Mujer, que por instrucciones de su titular Silvano Aureoles Conejo tiene el enfoque de un eje transversal de gobierno, ya que el objetivo es combatir la pobreza y pobreza extrema, desde un enfoque integral que trascienda el asistencialismo.

En 2014, más de 25 mil mujeres en Michoacán buscaban incorporarse a alguna actividad económica. Palabra de Mujer busca atender esa demanda a través de dos vertientes; social: contempla el desarrollo humano y bienestar familiar, así como la atención a víctimas de la violencia, y Productiva: alienta la capacitación y asistencia técnica, además de facilitarles el acceso a créditos y apoyos financieros.

El Gobierno del Estado, en coordinación con la federación y los municipios, impulsa esquemas de apoyo solidarios que acerquen a las madres de familia y jóvenes mujeres en busca de su primera oportunidad en el ámbito productivo, programas de capacitación, gestión y financiamiento de proyectos productivos.

Conoce más de éste y otros programas de apoyo que el Gobierno de Michoacán tiene para la población femenina en la página web de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo de las Mujeres: http://mujer.michoacan.gob.mx/

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