Morelia, Ciudad colonial a la vanguardia

Conspiradores, constructores, poetas, líderes indios, curas, estudiantes, cineastas, políticos, campesinos, mártires, artistas, cientos de miles de citadinos e incluso un emperador, han poblado a Morelia, que cumplió en mayo pasado 475 años de existencia.

Desde su fundación como “valle fértil y ameno a la ribera de un río”, ésta no ha dejado de expandirse desde su origen como capital de Mechuacan.

Y no sólo geográficamente, aunque sí hay gran diferencia entre ese primer trazo de tablero donde unas cuantas manzanas dispuestas de oriente a poniente se hacían llamar villa o rosa de los vientos, a la urbe que ahora se come lento y sin pausa las faldas de los cerros y lomas que la rodean. También ha crecido en población.

La dinámica de la ciudad exige cambios que la hagan más funsional y disfrutable para los ciudadanos. Para responder a esa demanda de transformación, durante el Gobierno de Silvano Aureoles serán invertidos 10 mil 800 millones para mejorar la infraestructura vial y urbana de la capital michoacana.

Obras para modernizar a la capital michoacana
El Gobernador Silvano Aureoles dio a conocer que durante su gobierno será

modernizada la infraestructura pública y vial de Morelia, con una inversión 6 veces mayor a la ejercida en los últimos 20 años, ya que la capital del estado está llamada a ser una de las ciudades más importantes del país.

La inversión en infraestructura es el medio para generar desarrollo y derrama económica, ya que las actividades del sector de la construcción impactan en 37 ramas de la economía, por lo que provocan un efecto multiplicador en cuanto a generación de empleos, puntualizó el Gobernador durante el banderazo de inicio de la obra del Circuito Interior con Vialidad Continua, en el libramiento norte de Morelia.

  • El Circuito Interior Continuo
  • La Peatonalización del Centro Histórico
  • El Parque Lineal del Río Grande
  • Remodelación del Centro de Convenciones
  • El Parque Lineal del Río Chiquito
  • El Parque Lineal del Boulevard García de León
  • Ciclovía Morelia-Pátzcuaro

En expansión

La sociedad vallisoletana creció muy poco durante la Colonia, de suerte que para principios de 1800 habitaban al entonces Ayuntamiento de Valladolid unas 20 mil personas (Martínez de Lejarza, 1974). No rebasaron los 100 mil hasta la década de 1950.

Es dicho popular que la ciudad conoció su primera explosión demográfica a raíz del sismo de 1985 en la Ciudad de México, pero ésta empezó antes, desde 1960, cuando los márgenes de la ciudad eran las vías del

tren: sí, ese que hoy desquicia el tránsito de los 400 mil automotores (SFA, 2016) que circulan en el municipio.

Para 1980 la población se había duplicado, e incluso más, hasta rebasar los 350 mil pobladores. Desde entonces, el índice demográfico se ha sostenido a la alza, y hoy habitan el Municipio 784 mil 766 personas (INEGI, 2015); esto es, 17% de la población michoacana, y hasta 19.4%, si contamos la zona conurbada de Tarímbaro.

La modernidad

Desde que fue designada como capital del territorio, en 1578, la otrora Guayangareo ha mantenido su papel de vanguardia.

Estratégicamente ubicada entre urbes de importancia, ha sido sede de los poderes eclesiásticos y civiles, de la academia michoacana (por el Colegio de San Nicolás y, visto desde este siglo, por el ex Convento de Tiripetío, que impartió enseñanza desde 1540) y crisol de todas las corrientes políticas, ideológicas y artísticas de los últimos siglos.

Convertida en municipio el 10 de diciembre 1831, Morelia comenzó a ingresar la modernidad desde 1870, con la instalación de las primeras fábricas textiles; antes de acabar ese siglo tenía luz eléctrica, tren, banco, y espacios de esparcimiento que emulaban los gustos afrancesados del Porfiriato.

Después, vinieron el cine, las revueltas de anarquistas, cristeros y comunistas; los primeros automóviles y el tranvía, las pugnas políticas, la ascensión de las clases medias, el paulatino olvido de la vocación agrícola y otros procesos que, empero, no le han quitado su aire de antigua provincia, por la que ganó el epíteto de Patrimonio Cultural de la Humanidad (UNESCO, 1991).

Circuito Interior de Vialidad Continua

De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) , el objetivo de este ambicioso proyecto de infraestructura es resolver la insuficiencia de 22 cruceros existentes en el Libramiento de la capital michoacana, distribuidos en sus 26 kilómetros de longitud, al retirar los semáforos que operan en la actualidad para que los automotores circulen sin interrupciones por medio de pasos a desnivel superiores e inferiores, para lo cual se cuenta con la participación de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), instancia que atenderá cinco de ellos, y uno más a cargo del Ayuntamiento moreliano.

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