Contaminación, un reto para Michoacán

Ricardo Luna

Debido a las dimensiones que ha cobrado en las últimas décadas, la contaminación ambiental es uno de los retos más importantes para el actual Gobierno del Estado de Michoacán.

Hoy se estima que el 92 por ciento de las personas que viven en las ciudades respiran un aire contaminado, lo cual es preocupante pues la Organización Mundial de la Salud tiene clasificadas más de 100 enfermedades no contagiosas relacionadas con este fenómeno.

Pero la contaminación ambiental la generamos nosotros. La acción humana es determinante para que aparezca (por fuentes fijas, como la industria, y fuentes móviles, como él tránsito de automotores, además de la derivada de las quemas agrícolas y otras acciones); en menor medida, están las causas de la naturaleza. 

 

En Michoacán, la causa principal de la contaminación ambiental está en las llamadas fuentes móviles. El transporte, y en general el tránsito de automotores, genera el Monóxido de Carbono que se fija en la atmósfera y que nosotros respiramos, lo cual afecta nuestra calidad de vida.

Diariamente circulan por las calles del estado alrededor de 2 millones de vehículos, principalmente en la zona metropolitana de Morelia (que conforman este y los municipios de Álvaro Obregón, Charo y Tarímbaro), donde se concentra el mayor padrón de los mismos, con más de 700 mil unidades; esto quiere decir que es ahí donde se encuentra la mayor contaminación del aire en la entidad.

 

Y es preocupante, pues esta problemática ambiental tiene una repercusión en la salud de las y los michoacanos y genera, incluso, un costo de más de 300 millones de pesos anuales en atención de las diversas enfermedades relacionadas con la exposición al aire contaminado. 

Por todo ello, el Gobierno de Michoacán ha puesto un énfasis en el trabajo interinstitucional para atender y disminuir la contaminación ambiental, con lo cual también se están bajando los índices de incendios forestales de forma que, en 2017, logramos reducir considerablemente la pérdida de bosque en nuestro estado. Es una tarea que estamos realizando día con día.

 

Nuestro reto, es que podamos mejorar la calidad de nuestro aire y que evitemos escenarios como los que hoy viven ciudades como Guadalajara, Monterrey o la Zona Metropolitana del Valle de México, donde se han tenido que imponer algunas estrategias para limitar el uso del automóvil.

En Michoacán, cuatro de cada cinco personas poseen un vehículo automotor; es decir, es un padrón muy elevado. Por ello necesitamos priorizar el uso del transporte urbano y, precisamente, una de nuestras estrategias es la renovación del parque vehicular, a fin de que los ciudadanos cuenten con un servicio adecuado y puedan optar por éste.

 

Hoy está en marcha un proyecto para que los transportistas que tienen unidades caducas o que ya no están en condiciones de circular en nuestras calles, puedan acceder a un financiamiento asequible, cómodo, para renovar sus unidades y ofrecer un servicio del transporte digno de las y los ciudadanos.

Pero también es necesario que todos asumamos una responsabilidad para con nuestro medio ambiente, y así evitar este tipo de contaminación. Por ejemplo, es necesario abandonar las quemas agrícolas, los incendios forestales provocados para hacer cambio de uso de suelo, y utilizar el vehículo con mesura; compartamos nuestros vehículos particulares con los miembros de la familia y, por supuesto, mantengámoslos en buenas condiciones, debidamente afinados. No olvidemos caminar y usar la bicicleta, que también es una buena opción.  

 
Estamos a tiempo de mejorar la calidad de nuestro aire y, con éste, la de nuestra vida y la de nuestras familias, sólo es cuestión de hacer lo que a cada cual nos corresponde. Gozar un ambiente sano es un derecho humano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *