5 Antros que fueron clave en Morelia

Hace alguno años Morelia era una ciudad completamente distinta a la que hoy conocemos.

Sí, hablamos de esa oscura transición entre los noventa y los dosmiles, donde casi nadie tenía internet ni celular y la chaviza se ponía de acuerdo para reventarse a través de teléfonos fijos o incluso por beeper, un invento muy chistoso que duró menos de un año.

¿Pero qué sucedió con los mejores antros de esos tiempos? ¿En qué se convirtieron con el pasar de los años?

X´O Klubb 

Es quizá el antro más emblemático de Morelia, ese que amaban los fresas y odiaban los rockerillos. Entrar no era fácil y los precios no estaban nada baratos, pero siempre encontrabas a las chicas más guapas de la ciudad. Lo reabrieron muchas veces, pero parece que ya nadie se atreverá a revivirlo… ¿o sí?

Balam

Ubicado en plaza Fiesta Camelinas, Balam fue un antrito que ofrecía música electrónica y la misma dificultad para dejarte pasar. El estacionamiento era un tanto complicado, pero si finalmente lograbas entrar, tenías garantizado muy buena fiesta con los mejores chavos de morelia. Hoy, esa área es parte de la tienda Coppel.

Akbal

El famoso Palacio Maya fue un parteaguas en Morelia, pues tenía la increíble novedad de que su techo se abría por instantes. Por si fuera poco, estaban de moda las fiestas de espuma. Hoy esos terrenos son ocupados por la plaza comercial a un costado de la Mega Comercial frente a plaza las Americas

Siglo XVIII

“Hoy es viernes de siglazo”, decían los dudes que se alistaban para ir de cacería a este antro que tuvo sus buenas épocas. Adentro vendían una pizza muy rica y la música variaba entre electrónico, pop y hasta algunas cosas de rock, por lo que no era tan fresa como otros. Poco a poco fue perdiendo clientes hasta desaparecer, y hoy la construcción es ocupada por TV Azteca Michoacán.

La Puerta de Alcalá

Dicen que este bar era de culto, que ahí llegó Joaquín Sabina de incógnito, que Jimmy Hendrix pidió unos whiskies y que los Caifanes acordaron separarse mientras una banda tocaba sus canciones. Verdad o mito, lo cierto es que el bar ubicado en el boulevard Arriaga Rivera mantuvo por varios años muy contentos a sus clientes, hasta que llegaron otras propuestas que lo hicieron parecer viejo. En pleno 2016, era posible observar el anuncio en sus bardas superiores.

Fuente: https://revesonline.com

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